Leído en El País.
Y eso de ser universitario de por vida me atrae. Siempre he pensado que es el enfoque correcto. Pero con una universidad diferente. Hasta ahora, el enfoque de ese entorno de conocimiento ha sido formar profesionales y suponer que con lo aprendido durante cinco años basta. A la velocidad a la que avanza la tecnología y el conocimiento, a la velocidad a la que adquirimos nuevas capacidades y el mercado las procesa, está claro que no basta.
Hasta ahora la idea de universitario ha estado asociada a la idea de élite. Al contrario, se trata de hacer universitaria ejerciente a la gran mayoría de la población. De modo permanente. Para así poderles llevar lo último de lo que sabemos. Para que así se puedan tomar las mejores decisiones posibles.
La universidad debería ser, también, un lugar de adultos, de profesionales experimentados.
Y especialmente de docentes de primaria y secundaria.
Una universidad capaz de generar conocimiento pero no de difundirlo masivamente, y, sobre todo, no de difundirlo masivamente a los que lo difunden al resto de población (a los docentes de primaria y secundaria), es una universidad antigua. Seguiremos con años de retraso si se prolonga el divorcio entre quienes difunden y quienes crean. Los docentes debemos volver a la universidad y la universidad nos debe acoger. Debería ser parte de nuestro trabajo.
Además, hacerse universitario de por vida no debería ser caro. Caro es lo contrario de democrático.
jueves, 5 de abril de 2007
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