Leido en El País.
Educar es esencial, pero es cansado. Y por tanto incompatible con el crecimiento desaforado del PIB, al que los padres y madres deben dedicar un esfuerzo creciente. Y luego, en casa, seguir con tareas agotadoras. Incluso más que producir.
Lo que ganamos por un sitio lo perdemos por otro. En evolución se trata de llegar a compromisos entre distintas partes del cuerpo, no de optimizar una a costa de las otras. Y si una se optimiza, otra tiende a desaparecer. Es el principio del "trade-off": el que algo quiere algo le cuesta.
Resulta que en las relaciones sociales pasa lo mismo.
Cuando un aspecto se resiente, hay que buscar cuál está creciendo a costa de él y decidir si hay que frenar o continuar.
Puede que la mala educación sea parte del modelo del crecimiento económico en España. Puede que sea inevitable. Puede que sólo por ahora.
martes, 13 de marzo de 2007
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